lunes, 3 de octubre de 2011

PUERTA 367

          Hay que estar preparados

            Por Anabel Vázquez Frontana


Sin escape (Abduction, EUA 2011), filme dirigido por John Singleton y protagonizado por Taylor Lautner y Lily Collins, muestra la vida de Nathan, un adolescente rebelde, parrandero y de mal carácter. Todo comienza cuando por accidente encuentra una foto suya de pequeño en un sitio web destinado a niños desaparecidos o secuestrados.
Nathan continúa investigando más y más hasta que descubre que las personas con quien él ha vivido no son sus verdaderos padres, ocasionando que los villanos de la historia los asesinen y den con el paradero del joven. Ahora Nathan debe huir si quiere vivir y hallar las respuestas a todas las preguntas que le han llovido de la nada.
Pero no hay que temer por él, está bien que no tenga escape pero no por ello debe intentarlo solo. Todo buen protagonista necesita de la compañía de alguien del sexo opuesto, y quién mejor que su amiga de la infancia, la bella Karen para esquivar juntos las balas.
Suena bien ¿no? y es que la trama de la cinta ciertamente es interesante y tiene un concepto explotable, la historia del complejo del hijo adoptivo es eficaz como en la mayoría de las veces y el misterio al igual que la psicosis de “no confíes en nadie”, guía los pasos de los espectadores por buen camino.
Pero al ir siendo llevados por este sendero llegamos a un punto en el que se nos rompen los zapatos a causa de una que otra piedra pues por un lado, los argumentos de los personajes en más de una ocasión no son fieles a la trama o los eventos, tanto que la historia transcurre poco natural. Por ello es que no puedo sacarme de la mente la ahora para mí épica escena en la que Lautner esforzándose en su papel, marca al 911 desde un teléfono del hospital, para que al quedar en espera por la operadora un agenta de la CIA le llame repentinamente por su nombre. Desde la emoción de nuestros asientos esperamos una reacción lógica: ¡cuelga el teléfono! o simplemente que se entienda que alguien sospechoso está hablando. Pero no, vemos una estática reacción del personaje para después casi de manera prefabricada escuchar algo parecido a “un momento…cómo sabes mi nombre”.
Con algo de recelo y tristeza veré con otros ojos la actuación de Taylor Lautner, parece que si de actuar se trata, en esta contienda el licántropo le ganó al ser humano, pues este joven actor no nos permitió tener esa sensación de comodidad cuando estamos frente a la gran pantalla comiendo plácidamente unas palomitas en nuestras butacas. La actuación no fue del todo fluida, no se le veía muy cómodo con el papel que desarrolló.
Y qué sobre la acción, tengo que decir que no soy ferviente admiradora de la destrucción masiva de autos y en el caso de Sin escape los efectos especiales no son malos, sin embargo aquí el pecado no es por la calidad sino por la cantidad pues para ser un film de persecución, los efectos no fueron del todo emocionantes.
 Abduction es un filme que tiene acción, romance y una pizca de drama familiar, plantea un concepto que guía bien los sucesos por un camino esperado, puede ser una opción interesante para ir al cine sólo que hay que estar preparados para encontrar uno que otro bache en el camino.

1 comentario:

  1. Muy bien. Sí es una reseña (y eso es un halago). Tiene balances y la redacción es impecable. Vamos bien.

    ResponderEliminar