Por Anabel Vázquez Frontana
Con una excepcional templanza, la escritora y poeta morelense Alma Karla Sandoval ocupa lo que será su podium, un pequeño escritorio y una silla color naranja, desde los cuales contestará las inquietudes de unos cuantos jóvenes, de unos periodistas en pleno génesis. Con una indudable firmeza alza aquella mano autora de Juegos de pólvora y apuntando a la impaciente voz juvenil de sus entrevistadores, todo comienza.
--- ¿Por qué dices que la verdadera resistencia es la poesía?
--- Porque lo es en el sentido en que la poesía como un mecanismo, como una herramienta te permite siempre estar al filo de la verdad. Con una ligera pausa, junto a una mirada que busca las palabras más similares a lo que transcurre en su pensamiento, explica la poeta oriunda de Jojutla. En nuestro país, en nuestro mundo actualmente si dices la verdad corres mucho riesgo. La resistencia sobre todo pacífica tiene que ver con una actitud ética frente al mundo. Está para resistir a los gobiernos o regímenes que no den lo mejor de sí.
En estos últimos años, durante la cátedra de Alma Karla Sandoval en el ITESM, sus alumnos han sido testigos de una larga trayectoria de trabajo y de estudio, en donde convergen dos actividades muy importantes cuya aproximación se podría cuestionar si de poesía y reportajes se habla. “Diría que no tiene nada que ver la una con el otro, sin embargo descubrí que Octavio paz decía que un poema es como una noticia, a ambos los une la brevedad. Una noticia sin ritmo no es noticia, un poema sin ritmo no es un poema, a una noticia sin claridad nadie le entiende y un poema sin claridad a nadie conmueve.”
Discurriendo los primeros dos cuartos de hora, el ambiente parece estabilizarse, pero un punto clave y personal entra en escena para la escritora mexicana:
--- ¿Qué opinas de las represiones que sufren algunas personas cuando piden cuentas claras a las autoridades o algún funcionario público, cuando piden la verdad?
--- Me maravilla, aplaudo a los ciudadanos comprometidos y valientes que quieren exigir cuentas claras a los gobiernos municipales, estatales y nacionales. Reflexiona Alma Karla mientras baja la mirada por un momento y apoya ambas manos en el escritorio. Es una práctica maravillosa de valor, de aplauso y de reconocimiento total.
Como se puede comprobar a través de la fuerte declaración publicada en el Diario de Morelos en septiembre de 2008, el encuentro de la escritora con la injusticia del país, de superficial no tiene ni un pelo pues la vivencia en carne propia avala su pensar. “He sido amenazada, perseguida y mi papá encarcelado injustamente, lo iban a matar. Como una ciudadana congruente con las ideas de su padre y familia, denuncié, fui a derechos humanos, comuniqué el hecho y responsabilicé de lo que nos pudiera pasar a ciertas personas que podrían ser señaladas como presuntos culpables.”
Los antecedentes y vivencias de la poeta mexicana si bien le han dado experiencia y armas contra las autoridades faltas de consciencia y buena administración, también le han dotado de una pasión por buscar el cambio, cuestión que externa a través de la labor de los periodistas iniciados:
--- ¿Qué propondría Alma Karla como movimiento revolucionario pacifico?
---La poesía, la poesía, la poesía, el arte. Decía el cantautor Silvio Rodríguez: “La ciudad se derrumba y yo cantando”. Cuando todo se está destruyendo o muriendo hay que crear cosas chavos, grupos, publicar un libro,…no sé, pintar un cuadro, organizar algo, hacer, crear.
--- Entonces se da un cambio que impacta, pero y tú ¿qué tipo de impacto quieres tener en tus alumnos?
---Que también primero se conviertan en buenas personas, como yo entiendo lo que es ser buena persona: profesional, ético, apasionado. Los entusiastas, los apasionados, son los que llegan a cambiar las cosas.
Alma Karla se encuentra recargada en el respaldo de la silla naranja, la hora y media de plática ha transcurrido casi en su totalidad. Una larga labor para ser contada en tan poco tiempo, pero que en definitiva dejará una porción de su persona en aquellos que la han escuchado y que de alguna forma la recordarán.
La escritora jojutlense suelta una risotada al articular unas cuantas palabras y después dice:
--- Quiero ser recordada como una buena mujer, como una buena persona. Así como está la vida, cuesta trabajo ser buena persona, cuesta mucho trabajo ser congruente con los valores que uno tiene. Cuesta mucho trabajo no mentir como se miente en esta cultura latinoamericana. Cuesta no condescender con la gente. No quiero ser recordada como una escritora famosa, porque no me interesa eso, que ya sé cómo se da, sino más bien como una escritora muy talentosa.
Con voz firme pero con tono complaciente la poeta Alma Karla concluye la entrevista. Los aplausos comienzan y terminan casi al unísono, muchas de las inquietudes sobre su trayectoria han sido aplacadas.
¡Bien, casi perfecta.
ResponderEliminarSaludos y abrazos.